Hola mis heladitos!
Los extrañe mucho. No pude
escribirles porque escribía mi revista. ¡Pero ahora si puedo!
Hoy escribí una obra de teatro para
la escuela y pensé: ¿por qué no mostrársela a mis bloggeras? ¡Y eso
hago! Espero que les guste (click en lee más)
Vacaciones
envenenadas
Estaban en el avión Paula, Valentina y Liliana.
Martina y Tomás todavía subían sus valijas al avión […]
PAULA: ¡Apurate Martina!
LILIANA: (Valentina
escuchaba música) Valen… Valen… ¡Valen! (Valentina
reacciona)
VALENTINA: ¿¡Que querés!? ¿¡No ves que estoy escuchando música! Ay Dios…
LILIANA: Perdón, es que cuando
despegue el avión, si seguís escuchando música, la radio te va a aturdir porque
vas a perder la señal.
Se acerca Tomás
TOMÁS: Hola. Martina no puede subir
su valija. Está recontra pesada.
Paula se muerde los labios y se agarra la cabeza.
Mientras tanto…
Martina trata de subir
su equipaje, refunfuñando. Cuando lo consigue, va con sus amigos.
MARTINA: Hola (cansada) por fin terminé de subir la valija…
LILI: ¡Ya era hora!
Valentina saca su cámara de fotos de la mochila y le saca una
foto a Paula.
VALENTINA: ¡Esta va para mi álbum!
PAULA: Me podías preguntar, ¿no?
VALENTINA: ¡Jaja! Saliste con una
cara de loca, perdoname (le muestra la
foto a su amiga)
El celular de Paula suena y lo saca del bolsillo. Lo enciende
y dice: “1 mensaje”
PAULA: ¡Que cosa!
VALENTINA: ¡¿Qué pasa?!
PAULA: ¡Pasa que mi primo no me deja
de hinchar con que lo llame!
VALENTINA: Ahh… ¿y por qué no le
decís que te deje de enviar mensajes?
PAULA: ¿Te pensás que no se me
ocurrió? ¡Tres veces se lo dije ¡y no para!
Valentina saca de su bolsillo un chicle sabor a sandía y lo
mete en su boca. Comienza a masticarlo
VALENTINA: …Mirá vos…
(en realidad no le estaba prestando atención)
PAULA: Si… además viste que… (voltea a la dirección de su amiga) ¡Valen!
No me estabas escuchando.
VALENTINA: (actuando) ¿Qué? ¿Yo? Pfff… je. Mhh.
PAULA: Yo te conozco, Valen, ¡no me
prestabas ni la mínima atención! ¡estabas mirando la ventanilla!
Lili, al escuchar la conversación entre Paula y Valen,
comienza a hablar con Tomás, que estaba al lado suyo)
LILIANA: ¡Uy! Empezó una discusión,
ahora no termina MÁS.
TOMÁS: ¡No me digas! Seguro que hasta
el piloto las escucha.
LILIANA: Jaja. Si
El avión estaba despegando. Valentina olvidó el consejo de su
buena amiga Lili y volvió a escuchar música.
VALENTINA: ¡¡¡¡AAAAHHHHHHHH!!!! (gritó con vos muy aguda. Se sacó los
auriculares, apagó rapidísimo el I-pod y levantó su chicle que se cayó al
gritar.
MARTINA: ¿¡¡VOS ESTÁS LOCA!!? ¿¡CÓMO
TE VAS A PONER A GRITAR EN UN AVIÓN!?
Tomás, desesperado y confundido, se da vuelta para atrás.
TOMÁS: ¿Qué pasó? No me digas: ¿te
mordiste la lengua de nuevo? ¡Ya sé! No hay señal.
VALENTINA: Mhhh… cerca. Se me fue la
señal y la radio me rompió los tímpanos.
LILIANA: ¡Te dije que tenías que
apagar el I-pod! ¿O no me oíste?
VALENTINA: Eso es mentira… ¡ay no, es
verdad!
Liliana la mira con cara de “te lo dije” y Valentina da un
golpe en el piso. Tomás quiere seguir retando a Valentina, pero lo miraba con
cara de terror y se dio vuelta.
Paula estaba más aburrida que nunca. Faltaban más de 3 horas
para llegar a destino.
VALENTINA: Pau… (le dice con voz baja)
PAULA: ¿Qué?
VALENTINA: ¿No estás aburrida?
PAULA: ¡Ay si! No sé que hacer. ¿Tenés alguna idea?
VALENTINA: No. ¿Le preguntamos a
Lili?
PAULA: No sé. (saca de su mochila una botella de Coca-Cola)
LILI: (se da vuelta para hablar con Paula) Hola. Adivino: ¿también se aburren?
PAULA: (termina de beber) Si… a propósito, ¿no sabés que podemos hacer en
estas horas? Porque nos vamos a quedar un montón de tiempo acá. Encima hace un
calor…
Tomás se queda dormido. Valentina, como está aburrida,
aprovecha que tiene el papelito de chicle en la mano y se lo tira en la cabeza
a Tomás.
VALENTINA: ¡Jajajaja! (y dale con el chicle)
TOMÁS: ¡Pará! ¿Vos sos conciente de
que estaba durmiendo?
VALENTINA: Si, ¿a las 6:30? (dice mirando su reloj)
TOMÁS: Si. ¿Algún problema?
VALENTINA: No, nunca dije que me
molestaba, a menos que el sueño te haya confundido. (Liliana escucha su conversación y se larga a reír)
TOMÁS: ¿De que se ríen? ¡¿Eh?!
LILIANA Y VALENTINA: De nada, de
nada… (se siguen riendo, pero se tapan la
boca. Como las mira, se cayan y miran el techo)
LILIANA: Bueno, la verdad es que nos
reíamos porque fue graciosa la respuesta que te dio Valen.
TOMÁS: Recuérdenme porque estoy en un
avión yendo de vacaciones con ustedes.
VALENTINA: Mmhh… ah, si. Porque tu
mamá te obligó (nuevamente se larga a
reír. Esta vez, disimuladamente)
Se hizo de noche. Todos los pasajeros del avión dormían,
menos Paula, porque Tomás roncaba muy fuerte. Cansada, abrió su mochila
silenciosamente y sacó una cinta aisladora que ni ella sabía que tenía, y se la
puso en la boca.
“Esto fue mejor que pegarle un papelito de chicle”, pensó.
PAULA: Ahora si que puedo dormir
tranquila. (cerró los ojos y se durmió)
…
El primero en despertarse fue Tomás.
TOMÁS: ¿Mhh? ¡¿Mhhhm?! ¡¡¡Mmhhh!!!
Paula se despertó por el ruido. Se hacía la desentendida.
PAULA: ¿Qué pasa, Tomi? (sonríe falsamente)
TOMÁS: ¡¡¡MMHH!!!
PAULA: ¿Qué? Perdón, no te entiendo,
te voy a sacar esa cinta. (se la saca)
TOMÁS: ¡¡¡¡AHHHHHHHH!!!! (grita con vos aguda, más o menos como la de
Valentina cuando gritó)
Lili y Valentina se levantan de golpe sin entender que
pasaba, solo lo sabía Paula.
LILIANA: No entiendo como los demás
pasajeros no escuchan esto.
VALENTINA: ¿¡Que pasa acá!?
LILIANA: No sé, pero alguién se
depiló el bigote (Valen y Lili se ríen
más fuerte que nunca, sin disimular nada. Esta vez se despiertan unos cuantos
pasajeros)
VALENTINA: Paula, ¿tenés idea de lo
que pasa?
PAULA: (en un susurro) Lo que pasa es que a la noche el roncaba re fuerte,
y no entiendo como fue que no lo escucharon. Entonces, me pudrí, porque tengo
límites.
LILIANA: ¿Y entonces?
PAULA: Lo que pasó después, fue que
me saqué el cinturón de seguridad y miré el piso: estaba el papelito del chicle
de Valen, pero me fijé en la mochila a ver si tenía algo mejor. La abrí, y vi una
cinta aisladora, ¡que ni sabía que la tenía! Y se la pegué en la boca. (bosteza) Si que pude dormir…
VALENTINA: Ahh… bueno.
TOMÁS: Lo escuché todo. ¿Estás loca,
Paula? (ella no lo estaba escuchando)
MARTINA: (entre bostezos) Hola. ¿Qué pasó? ¿Por qué ustedes 3 sonríen y
Tomás está enojadísimo? (dice señalando a
Paula, Liliana y Valentina, y luego a Tomás)
LILIANA: Yo te cuento. Lo que pasó es
que… (se van al baño a lavarse la cara)
PAULA: (a Tomás) ¿No me vas a matar?
TOMÁS: ¿Por?
PAULA: Y… por lo de la cinta.
TOMÁS: Ah… Si.
Paula comienza a correr de un lado al otro gritando (no con
voz tan aguda) y despertando a los demás pasajeros. Para salvarse, entra al
baño con Martina y Liliana.
TOMÁS: Se salvó esta vez, pero cuando
salga… ¡ya va aver!
El piloto dijo que llegaron a destino, pero como Liliana,
Martina y Paula estaban en el baño, no escucharon.
TOMÁS: Valentina, no les digas a esas
tres tontas lo que dijo el piloto. ¿Si?
VALENTINA: Si (dice cruzando los dedos atrás de su espalda)
Salen del baño las tres amigas, Martina se ata el pelo.
VALENTINA: Chicas… ¡llegamos! (le saca la lengua a Tomás)
LILI, MARTU Y PAULA:
¡¡¡¡Siiiiiiiii!!!!
Bajan del avión todos los pasajeros. Al salir los 5 amigos,
tratan de que Paula esté lo más lejos posible de Tomás.
LILIANA: Uy, ¿en el avión hacía
calor? ¡Acá está peor! Me estoy muriendo (abre
su mochila, buscando alguna bebida, pero no hay nada) ¿Tan distraída pude
ser? ¡No traje bebida! ¿Me das un poco, Pau?
PAULA: Bueno. Te doy porque no me
preseguiste en un avión (mira a Tomás)
MARTINA: Miren el lado bueno,
¡llegamos! Ahora vallamos al hotel.
TOMÁS: Si. ¡Ojo, que si duermen con
Paula y roncan, por ahí les pega cinta en la boca! (mira a Paula)
PAULA: La próxima que hagas eso, ¡VAS
A VER!
TOMÁS: ¿Qué? ¿¡Si vos fuiste la que
empezó!?
PAULA: Pero vos la seguiste
TOMÁS: ¿Y? ¡Lo que importa es la
persona que empezó!
LILIANA: ¡¡¡BASTAAA!!! ¿No pueden
dejar de pelearse? ¡Ya pasó! ¡Fin de la historia, den vuelta la página! Estamos
de vacaciones, juntos, 5 amigos. Tenemos que estar contentos. Acá… en Brasil
¡¡todo bien!!
VALENTINA: Es cierto chicos. Ahora
vamos al hotel. ¡Es 5 estrellas!
Estaban yendo al hotel y pasaron por un parque, un spa y un
restaurante con desayuno y todo.
LILIANA: Díganme que vamos a ir al
spa.
MARTINA: ¡Claro que si!
VALENTINA: ¿Y a la plaza? ¡Yo quiero
ir!
TOMÁS: ¡No! Al restaurante.
PAULA: ¡A MI ME DA IGUAL A CUAL
VALLAMOS PRIMERO! Esperen un poco, ni siquiera llegamos al hotel ni nos
instalamos ¿y ya piensan en ir de excursión? Cuando lleguemos y elijamos las
habitaciones y nos instalemos, vamos a ir.
Caminan, caminan y caminan hasta que llegan al hotel. Entran
y van con el recepsionista. Ellos le dicen la habitación que reservaron y los
acompaña hasta el ascensor. Suben y llegan. Les abre la puerta y entran: casi
se desmallan.
MARTINA: ¿¡Esta es nuestra habitación!?
¡¡¡ESTÁ BUENÍSIMA!!!
VALENTINA: ¡¡Si!! Me encanta!
Tomás le cierra la puerta al recepsionista.
LILIANA: ¿Por qué le cerraste la
puerta? ¡Le iba a preguntar donde era el baño!
TOMÁS: ¿Y por qué no te fijabas y
listo?
LILIANA: ¿Te creés que voy a poder
con tantas puertas?
PAULA: Voy a ver las habitaciones. (va y las mira) ¡son increíbles! Martu, ¿compartimos habitación?
MARTINA: ¡Claro!
VALENTINA: ¿Y vos, Lili? ¿Estás
conmigo?
LILIANA: Bueno.
Tomás se quedó solo. Las chicas se instalaban en las
habitaciones y Tomás…bueno, hacía lo mismo, solo que no tan sonriente como
ellas.
¿Les gustó? No está terminada, pero les va a gustar!
Xoxo
Jose
Aguante!!!!!!!!!!!!!!!!!
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