13 noviembre 2013

Mi obra de teatro

 
Hola mis heladitos! Cucurucho de Fresa Los extrañe mucho. No pude 
escribirles porque escribía mi revista. ¡Pero ahora si puedo!
Hoy escribí una obra de teatro para
la escuela y pensé: ¿por  qué no mostrársela a mis bloggeras? ¡Y eso
hago! Espero que les guste (click en lee más)

Vacaciones envenenadas
Estaban en el avión Paula, Valentina y Liliana. Martina y Tomás todavía subían sus valijas al avión […]

PAULA: ¡Apurate Martina!
LILIANA: (Valentina escuchaba música) Valen… Valen… ¡Valen! (Valentina reacciona)
VALENTINA: ¿¡Que querés!? ¿¡No ves que estoy escuchando música! Ay Dios…
LILIANA: Perdón, es que cuando despegue el avión, si seguís escuchando música, la radio te va a aturdir porque vas a perder la señal.
Se acerca Tomás
TOMÁS: Hola. Martina no puede subir su valija. Está recontra pesada.
Paula se muerde los labios y se agarra la cabeza.
Mientras tanto…
 Martina trata de subir su equipaje, refunfuñando. Cuando lo consigue, va con sus amigos.
MARTINA: Hola (cansada) por fin terminé de subir la valija…
LILI: ¡Ya era hora!
Valentina saca su cámara de fotos de la mochila y le saca una foto a Paula.
VALENTINA: ¡Esta va para mi álbum!
PAULA: Me podías preguntar, ¿no?
VALENTINA: ¡Jaja! Saliste con una cara de loca, perdoname (le muestra la foto a su amiga)
El celular de Paula suena y lo saca del bolsillo. Lo enciende y dice: “1 mensaje”
PAULA: ¡Que cosa!
VALENTINA: ¡¿Qué pasa?!
PAULA: ¡Pasa que mi primo no me deja de hinchar con que lo llame!
VALENTINA: Ahh… ¿y por qué no le decís que te deje de enviar mensajes?
PAULA: ¿Te pensás que no se me ocurrió? ¡Tres veces se lo dije ¡y no para!
Valentina saca de su bolsillo un chicle sabor a sandía y lo mete en su boca. Comienza a masticarlo
VALENTINA: …Mirá vos…
(en realidad no le estaba prestando atención)
PAULA: Si… además viste que… (voltea a la dirección de su amiga) ¡Valen! No me estabas escuchando.
VALENTINA: (actuando) ¿Qué? ¿Yo? Pfff… je. Mhh.
PAULA: Yo te conozco, Valen, ¡no me prestabas ni la mínima atención! ¡estabas mirando la ventanilla!
Lili, al escuchar la conversación entre Paula y Valen, comienza a hablar con Tomás, que estaba al lado suyo)
LILIANA: ¡Uy! Empezó una discusión, ahora no termina MÁS.
TOMÁS: ¡No me digas! Seguro que hasta el piloto las escucha.
LILIANA: Jaja. Si
El avión estaba despegando. Valentina olvidó el consejo de su buena amiga Lili y volvió a escuchar música.
VALENTINA: ¡¡¡¡AAAAHHHHHHHH!!!! (gritó con vos muy aguda. Se sacó los auriculares, apagó rapidísimo el I-pod y levantó su chicle que se cayó al gritar.
MARTINA: ¿¡¡VOS ESTÁS LOCA!!? ¿¡CÓMO TE VAS A PONER A GRITAR EN UN AVIÓN!?
Tomás, desesperado y confundido, se da vuelta para atrás.
TOMÁS: ¿Qué pasó? No me digas: ¿te mordiste la lengua de nuevo? ¡Ya sé! No hay señal.
VALENTINA: Mhhh… cerca. Se me fue la señal y la radio me rompió los tímpanos.
LILIANA: ¡Te dije que tenías que apagar el I-pod! ¿O no me oíste?
VALENTINA: Eso es mentira… ¡ay no, es verdad!
Liliana la mira con cara de “te lo dije” y Valentina da un golpe en el piso. Tomás quiere seguir retando a Valentina, pero lo miraba con cara de terror y se dio vuelta.
Paula estaba más aburrida que nunca. Faltaban más de 3 horas para llegar a destino.
VALENTINA: Pau… (le dice con voz baja)
PAULA: ¿Qué?
VALENTINA: ¿No estás aburrida?
PAULA: ¡Ay si!  No sé que hacer. ¿Tenés alguna idea?
VALENTINA: No. ¿Le preguntamos a Lili?
PAULA: No sé. (saca de su mochila una botella de Coca-Cola)
LILI: (se da vuelta para hablar con Paula) Hola. Adivino: ¿también se aburren?
PAULA: (termina de beber) Si… a propósito, ¿no sabés que podemos hacer en estas horas? Porque nos vamos a quedar un montón de tiempo acá. Encima hace un calor…
Tomás se queda dormido. Valentina, como está aburrida, aprovecha que tiene el papelito de chicle en la mano y se lo tira en la cabeza a Tomás.
VALENTINA: ¡Jajajaja! (y dale con el chicle)
TOMÁS: ¡Pará! ¿Vos sos conciente de que estaba durmiendo?
VALENTINA: Si, ¿a las 6:30? (dice mirando su reloj)
TOMÁS: Si. ¿Algún problema?
VALENTINA: No, nunca dije que me molestaba, a menos que el sueño te haya confundido. (Liliana escucha su conversación y se larga a reír)
TOMÁS: ¿De que se ríen? ¡¿Eh?!
LILIANA Y VALENTINA: De nada, de nada… (se siguen riendo, pero se tapan la boca. Como las mira, se cayan y miran el techo)
LILIANA: Bueno, la verdad es que nos reíamos porque fue graciosa la respuesta que te dio Valen.
TOMÁS: Recuérdenme porque estoy en un avión yendo de vacaciones con ustedes.
VALENTINA: Mmhh… ah, si. Porque tu mamá te obligó (nuevamente se larga a reír. Esta vez, disimuladamente)
Se hizo de noche. Todos los pasajeros del avión dormían, menos Paula, porque Tomás roncaba muy fuerte. Cansada, abrió su mochila silenciosamente y sacó una cinta aisladora que ni ella sabía que tenía, y se la puso en la boca.
“Esto fue mejor que pegarle un papelito de chicle”, pensó.
PAULA: Ahora si que puedo dormir tranquila. (cerró los ojos y se durmió)
El primero en despertarse fue Tomás.
TOMÁS: ¿Mhh? ¡¿Mhhhm?! ¡¡¡Mmhhh!!!
Paula se despertó por el ruido. Se hacía la desentendida.
PAULA: ¿Qué pasa, Tomi? (sonríe falsamente)
TOMÁS: ¡¡¡MMHH!!!
PAULA: ¿Qué? Perdón, no te entiendo, te voy a sacar esa cinta. (se la saca)
TOMÁS: ¡¡¡¡AHHHHHHHH!!!! (grita con vos aguda, más o menos como la de Valentina cuando gritó)
Lili y Valentina se levantan de golpe sin entender que pasaba, solo lo sabía Paula.
LILIANA: No entiendo como los demás pasajeros no escuchan esto.
VALENTINA: ¿¡Que pasa acá!?
LILIANA: No sé, pero alguién se depiló el bigote (Valen y Lili se ríen más fuerte que nunca, sin disimular nada. Esta vez se despiertan unos cuantos pasajeros)
VALENTINA: Paula, ¿tenés idea de lo que pasa?
PAULA: (en un susurro) Lo que pasa es que a la noche el roncaba re fuerte, y no entiendo como fue que no lo escucharon. Entonces, me pudrí, porque tengo límites.
LILIANA: ¿Y entonces?
PAULA: Lo que pasó después, fue que me saqué el cinturón de seguridad y miré el piso: estaba el papelito del chicle de Valen, pero me fijé en la mochila a ver si tenía algo mejor. La abrí, y vi una cinta aisladora, ¡que ni sabía que la tenía! Y se la pegué en la boca. (bosteza)  Si que pude dormir…
VALENTINA: Ahh… bueno.
TOMÁS: Lo escuché todo. ¿Estás loca, Paula? (ella no lo estaba escuchando)
MARTINA: (entre bostezos) Hola. ¿Qué pasó? ¿Por qué ustedes 3 sonríen y Tomás está enojadísimo? (dice señalando a Paula, Liliana y Valentina, y luego a Tomás)
LILIANA: Yo te cuento. Lo que pasó es que… (se van al baño a lavarse la cara)
PAULA: (a Tomás) ¿No me vas a matar?
TOMÁS: ¿Por?
PAULA: Y… por lo de la cinta.
TOMÁS: Ah… Si.
Paula comienza a correr de un lado al otro gritando (no con voz tan aguda) y despertando a los demás pasajeros. Para salvarse, entra al baño con Martina y Liliana.
TOMÁS: Se salvó esta vez, pero cuando salga… ¡ya va aver!
El piloto dijo que llegaron a destino, pero como Liliana, Martina y Paula estaban en el baño, no escucharon.
TOMÁS: Valentina, no les digas a esas tres tontas lo que dijo el piloto. ¿Si?
VALENTINA: Si (dice cruzando los dedos atrás de su espalda)
Salen del baño las tres amigas, Martina se ata el pelo.
VALENTINA: Chicas… ¡llegamos! (le saca la lengua a Tomás)
LILI, MARTU Y PAULA: ¡¡¡¡Siiiiiiiii!!!!
Bajan del avión todos los pasajeros. Al salir los 5 amigos, tratan de que Paula esté lo más lejos posible de Tomás.


LILIANA: Uy, ¿en el avión hacía calor? ¡Acá está peor! Me estoy muriendo (abre su mochila, buscando alguna bebida, pero no hay nada) ¿Tan distraída pude ser? ¡No traje bebida! ¿Me das un poco, Pau?
PAULA: Bueno. Te doy porque no me preseguiste en un avión (mira a Tomás)
MARTINA: Miren el lado bueno, ¡llegamos! Ahora vallamos al hotel.
TOMÁS: Si. ¡Ojo, que si duermen con Paula y roncan, por ahí les pega cinta en la boca! (mira a Paula)
PAULA: La próxima que hagas eso, ¡VAS A VER!
TOMÁS: ¿Qué? ¿¡Si vos fuiste la que empezó!?
PAULA: Pero vos la seguiste
TOMÁS: ¿Y? ¡Lo que importa es la persona que empezó!
LILIANA: ¡¡¡BASTAAA!!! ¿No pueden dejar de pelearse? ¡Ya pasó! ¡Fin de la historia, den vuelta la página! Estamos de vacaciones, juntos, 5 amigos. Tenemos que estar contentos. Acá… en Brasil ¡¡todo bien!!
VALENTINA: Es cierto chicos. Ahora vamos al hotel. ¡Es 5 estrellas!
Estaban yendo al hotel y pasaron por un parque, un spa y un restaurante con desayuno y todo.
LILIANA: Díganme que vamos a ir al spa.
MARTINA: ¡Claro que si!
VALENTINA: ¿Y a la plaza? ¡Yo quiero ir!
TOMÁS: ¡No! Al restaurante.
PAULA: ¡A MI ME DA IGUAL A CUAL VALLAMOS PRIMERO! Esperen un poco, ni siquiera llegamos al hotel ni nos instalamos ¿y ya piensan en ir de excursión? Cuando lleguemos y elijamos las habitaciones y nos instalemos, vamos a ir.
Caminan, caminan y caminan hasta que llegan al hotel. Entran y van con el recepsionista. Ellos le dicen la habitación que reservaron y los acompaña hasta el ascensor. Suben y llegan. Les abre la puerta y entran: casi se desmallan.
MARTINA: ¿¡Esta es nuestra habitación!? ¡¡¡ESTÁ BUENÍSIMA!!!
VALENTINA: ¡¡Si!! Me encanta!
Tomás le cierra la puerta al recepsionista.
LILIANA: ¿Por qué le cerraste la puerta? ¡Le iba a preguntar donde era el baño!
TOMÁS: ¿Y por qué no te fijabas y listo?
LILIANA: ¿Te creés que voy a poder con tantas puertas?
PAULA: Voy a ver las habitaciones. (va y las mira)  ¡son increíbles! Martu, ¿compartimos habitación?
MARTINA: ¡Claro!
VALENTINA: ¿Y vos, Lili? ¿Estás conmigo?
LILIANA: Bueno.
Tomás se quedó solo. Las chicas se instalaban en las habitaciones y Tomás…bueno, hacía lo mismo, solo que no tan sonriente como ellas.


¿Les gustó? No está terminada, pero les va a gustar!

Xoxo
JoseKaos
 

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